Estado / Status:
En progreso
Ubicación / Location:
Calle Progreso, Cajamarca, PERÚ
Cliente / Client:
Gobierno Regional de Cajamarca. Dirección Regional de Educación.
Diseño y maquetación / Design and layout:
Superficie / Floor area:
15,456.7 m²
Metros lineales / Linear meters:
Visualización / Visualization:
Arquitectos / Architects:
Angas Kipa y Estanislao Medina Coronel
Especialistas / Specialists:
Universidad / University:
Colaboradores / Co-creators:
Alder Zavaleta Trigoso, Daysi Cabada Silva, Gabriel López Olea, Ximena Camila Amorós Seclén, Freyre Aaron Sánchez Ruiz, Daniel Dávila Dávila y Scarlett Nataly Ocampo Tirado
Contratista / Contractor:
Publicaciones / Publications:
Fotos / Photos:
©Angas Kipa
Desde el punto de vista urbano, el colegio Juan XXIII se sitúa a cinco cuadras de la Plaza de Armas de Cajamarca. Nos gusta trabajar en ciudades con carácter propio, sin importar el tamaño. El nuevo edificio supone el reconocimiento de la educación y la demanda de espacios abiertos. Demandas a las que la fachada responde como un elemento continuo que se va plegando para formar los diferentes patios de recreo.
En un lugar con tanta tradición histórica como Cajamarca, el nuevo edifico debía respetar el protagonismo de los edificios históricos y al mismo tiempo hacer que la nueva construcción no abandonara el respeto con el entorno urbano más próximo. El Colegio Juan XXIII conecta con el pasado y se refiere tanto a la arquitectura histórica como la contemporánea a través de una fachada como un retablo, una estructura pétrea a modo de pantalla. En un intento por ofrecer una visión sintética de la historia cajamarquina nos acercamos a la idea del paisaje que nos ofrece las Ventanillas de Otuzco o Combayo.
Esta fachada expresa la dignidad de la institución educativa a la vez que las alumnas se pueden asomar a los patios de recreo.
From an urban point of view, the Juan XXIII school is located five blocks from the Plaza de Armas de Cajamarca. We like to work in cities with their own character, regardless of size. The new building represents the recognition of education and the demand for open spaces. Demands to which the facade responds as a continuous element that folds to form the different playgrounds.
In a place with such historical tradition as Cajamarca, the new building had to respect the prominence of the historic buildings and at the same time ensure that the new construction did not abandon respect for the closest urban environment. Colegio Juan XXIII connects with the past and refers to both historical and contemporary architecture through a facade like an altarpiece, a stone structure as a screen. In an attempt to offer a synthetic vision of Cajamarca’s history, we approach the idea of the landscape offered by the Ventanillas de Otuzco or Combayo.
This facade expresses the dignity of the educational institution at the same time that the students can look out onto the playgrounds.